Según los resultados de la encuesta en tiempo real de la Organización Mundial de la Salud
la pérdida de audición se ha convertido en el mayor problema al que se enfrentan los adultos y las personas mayores en el siglo XXI.
Si una persona con pérdida de audición no recibe tratamiento a tiempo, no sólo puede perder su capacidad de comunicación, sino que también puede sufrir depresión y otros síntomas.





















